EL ÑANGAREO

NANGAREO, ÑANGAREO y “INANGARE O”: La palabra correcta es INANGARE. Esta se hace en la Mañana, lo mejor es cuando el SOL esta en el Medio Cielo a las 12 del medio dia. Se hace antes de las ceremonias de Oraculo Mayor que se le llaman ITA, cuando se ha Iniciado a una persona ya sea en la Tradicion de ÒÒShÀ o de IFÁ. ITA o EETA se refiere a 3 o Tercer, ¿tercer que?, se refiere al Terder dia de Ceremonia en donde el Orisha habla a trabres del Oraculo Sagrado sea por IKIN o por 16 Caracoles o Merindinlogun.“INANGARE O” es la ceremonia, de Inangare (INANGARE significa; el gran Fuego (INA) benefactor)

COMO SE REALIZA?


En medio de un patio trazan un círculo con ceniza y una cruz en el medio, y colocan en el centro, sobre hojas secas de plátano, una gran cazuela de barro, denominada baricá con un líquido conocido por dengué, que es una bebida hecha de maíz seco, azúcar, agua y unas gotas de miel de abejas. La oficiante (iyalocha) que reparte el dengué permanece de pie dentro del círculo de ceniza y alza la voz para cantar:

Ñangaré, ñangaré Olorú…
Inmediatamente el coro, formado por el resto de los participantes, responde:
Ñangaréo
Ñangaré, ñangaré odudu koto yu

Ñangareo oloyú olóreo.

Cada creyente le presenta su jícara al sol naciente, vierte un poco de líquido en el círculo y bebe, giran luego alrededor y fuera de la circunferencia mientras vuelven a cantar:
Baricá baricá olonu kwá mí
akeré Olodumare akeré Olodumare

otá yiyi oló ó…


Beben tres veces y dan gracias a Orún (sol) a Olodumaré, para pedir la bendición. Conjuntamente se prepara otra cantidad de dengué en una jícara que es llevada al monte para los antepasados. Todos los integrantes deben estar iniciados, y en el momento de la ceremonia cubren su cabeza con un pañuelo blanco.

Los orichas reciben su ofrenda de dengue antes de comenzar el rito. Cuando se hace ñangaré por motivo de alguna iniciación, la ¡yawó colocada a la derecha e su madrina, que lleva las jícaras, se sitúa en el medio del círculo. Esta ceremonia dura alrededor de una hora y cuando termina todos van a saludar a los orichas:

Da yo salú orisá
da yo salú legbá.



Como puede verse, esta salutación no es en lucumí, sino en un “español'”hablado con la entonación y la sintaxis que el africano le daba, y que la tradición oral se ha encargado de mantener en el uso ritual.

La ceremonia anterior, recogida en Matanzas, posee diferencias de forma con otras de la ciudad de La Habana (Regla, Guanabacoa, Habana Vieja, Cerro y 10 de Octubre). En la capital, para efectuar ñangalé, realizan un pequeño círculo de arena en lugar de ceniza, omiten la cruz central y en vez de una gran paila, colocan una jícara mediana; bajo el recipiente sitúan un pequeño mantoncito de arena a modo de soporte y no las referidas hojas secas de plátano. 

Vierten un poco de líquido en el contorno del círculo y se comienza por los practicantes de mayor experiencia y jerarquía, quienes elevan sus vasijas (pequeñas jícaras) en dirección al cielo, y después beben. 

Tras la ceremonia se acude a un acto adivinatorio con el objetivo de preguntar si el sol está satisfecho con el ñangalé y se mostrará benefactor. En este caso no se emplean los usuales cuatro pedazos de coco (obi), sino que se toma un pedazo de pan, se le quita el migajón, se corta en cuatro partes y se lanzan los cuatro fragmentos al aire como si estos fueran los de un coco.

En las letras de los cantos también aparecen variaciones entre Matanzas y La Habana, aunque la ceremonia no se altera. El canto en Matanzas va precedido de un largo rezo, que veremos más adelante, y seguido por el canto antifonal señalado; en cambio, en La Habana, solo el coro entona un canto lento que dice:
Nangaré, nangaré, nangarée
Ifatufo fele ya

Bodu oducué odué Olofi Olódumare (sic).



Esta es la primera parte en que todos giran en tomo a la paila, dan palmadas hacia abajo y seguidamente elevan sus manos con las palmas hacia arriba, en salutación al sol, mientras cantan. Después, toman las jícaras con el dengué y viene la segunda parte del canto, este lo ejecuta solamente el coro y dice:

Caricá imabori imalé
Caricá imabori imalé.



La transcripción dice caricá por ser este el sonido que emitió el informante, pero bien podría ser baricá, como la anterior referencia a la paila.

De este modo podemos observar que el culto ñangalé es un tipo de culto directo al sol, pues la bendición y la gracia se le pide a Olofi, al que se identifica conceptualmente con el sol. De acuerdo con esta situación y como resultado del sincretisnio religioso, la máxima divinidad yoruba y los símbolos católicos señalados se entroncan en un lazo común, lo que da lugar a un tipo de culto autóctono que trasciende a las imágenes representativas del sol entre los atributos de algunos orichas.

¿CUAL ES LA IMPORTANCIA?
 
Olorún como parte de Olodumaré en contacto directo con los hombres a través del sol ,debe de saber todos los movimientos del mundo. 
Cierto día que Changó acostumbraba pasear por las tierras colindantes ,para observar las distintas culturas que en ellas se desarrollaban llegó a la tierra Ara Malé y observó una gran diferencia con las otras tierras que el visitaba ,en esta no le rindieron pleitesía ni moforibale. 
Changó sorprendido visitó nuevamente esa tierra y observó que aquellas personas cantaban y bailaban alrededor de una jícara con saraekó colocada sobre arena ,desde el amanecer hasta el mediodía y esto representaba el desayuno y el almuerzo. Pero lo que le llamó realmente la atención fue la tranquilidad y armonía que allí se vivía. 
Preguntó en que se basaba ese ritual y le explicaron que de esa manera ellos rogaban y pedian la bendición de Olorun y gbogbo Eggún. A diferencia de aquella tierra Changó en la suya ,la Takua sólo tenía guerras constantes que le impedían realizar las festividades santorales. 
Entonces cansado de esa hostilidad ,Changó se dirigió a la tierra de Ara Malé e irrumpío a mazazos a la gente del pueblo y en su huída les robo la jícara con saraekó. Cuando llegó a su tierra mando a buscar arena para asentar la jícara ,moyugbó y le dió Obí omi tuto a la jícara en representación de Olorun y Eggún. 
A partir de ese momento Changó libro grandes guerras de las que salió airoso y determinó que cada vez que se va a realizar un Itá se debe realizar bien temprano la ceremonia que bautizó como ñangareo ,para darle cuenta a Olorun que en la tierra se está realizando un Itá. 
Ese día no se da Obí omi tuto a Eggún por que en el ñangareo ,se está honrando a Eggún también. 
To Iban Echu.

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