CEREMONIA DE ANIVERSARIO DEL TÓTEM “HOMBRES COCODRILOS”

 Una  vez al año el clan celebra el nacimiento de la alianza totémica, para restaurar el pacto que en su tiempo hicieron los antepasados, consolidando la unidad y la armonía espiritual. Este ritual, de carácter oficial, tiene por objetivo reconocer la existencia del tótem y su influencia en la vida de la comunidad. Todos tienen que de una forma y otra dar ofrendas para esta celebración, los dones y beneficios recibidos durante el año son atribuidos a la intervención directa del tótem protector de la comunidad, por lo que es obligatorio la contribución de cada grupo familiar del clan. Esta ceremonia dura tres días, siendo el principal el segundo día.

Día primero. Se abre el templo con todos los ritos y procedimientos habituales, se adornan los altares con ramas de diferentes especies y flores silvestres, canastas de frutas, viandas, verduras, granos bebidas y esencias aromáticas.

Se prepara la ablución para la purificación de todos los altares y los elementos que los componentes y para los animales de sacrificio. Todo lo que se ofrezca al tótem tiene que ser purificado con anterioridad y lavado por el Nganga correspondiente, teniendo que ser las ofrendas afines a la fuerza totémica. Se agrupan alrededor de la Unganga principal los restante poderes del clan, para que juntos a ésta, participen en la comida.

En esta ocasión no pueden dejar ni un solo antepasado o elemento de poder sustancial aislado, porque rompería el equilibrio energético de la fuerza totémica.

Es la única celebración en el año, donde todo lo que tiene poder espiritual, se une en el mismo altar.

Segundo Día. a la salida del sol, todos los Nganga oficiales tienen que haberse purificado. Soem sobre, presentando al tótem sobre una silla de mano, a sus rayos. Seguidamente lo pasean por todos los altares que se encuentran fuera del templo y por la aldea. La procesión va seguida por todos los iniciados, los cuales entonan los cantos y danzas relativas a esta festividad. La silla de mano la llevan el Munzila delante y a la derecha, el Munfinda delante y a la izquierda, el Munsongo atrás a la derecha y el Mumbasa atrás a la izquierda. El Nfua Nkisi va delante barriendo el camino y rociando gotas de agua de río, el Munkuendi va detrás de la procesión, con una vela prendida y un brasero encendido con hojas secas, con el que purifica todos los lugares donde se detenga la caravana.

El Nfumu no participa en la procesión, permanece todo el tiempo en el altar principal desde donde invoca y pide al tótem la bendición para la comunidad, mientras dura el ritual.

Al concluir el paseo, que tiene que ser dispuesto de forma tal que se cierre el círculo en el templo, colocan nuevamente al tótem en su lugar y comienzan el sacrificio ritual, empezando por los animales mayores hasta llegar a las aves que cierran el sacrificio.

Prosiguen cantando y danzando hasta que el tótem se posesione del Nfumu, acto en el que sólo participan los Nganga oficiales. Concluido todo el ritual de posesión, los oficiales reciben uno por uno a todos los participantes, por orden de gradución, para oír sus suplicas y pareceres y que presenten sus respetos al Tótem y al Nfumu. Este ritual continuará solamente hasta la puesta del sol, momento en que los animales sacrificados serán comidos por los presentes, todo juntos. Las sobras serán depositadas en una cazuela de barro lo suficientemente grande, puesta en el medio del patio del templo y que luego será enterrada, con un ritual previo, por los Nganga.

Tercer Día. muy temprano en la mañana, se restauran los elementos a sus altares, lavados y untados de aceite de palmera, prendiendo una vela a cada uno y dejándoles bebidas y comida a los espiritus en cada sitio. Se recogen las partes de los animales sacrificados y dejados junto al altar “cabeza, patas, genitales, corazon, pulmones, hígado, roñones”, se llevan a la sombra de árboles consagrados, para que sean comidos por aves de rapiña. Se limpia todo el templo y se hace la ceremonia de cierre, dando por concluida la ceremoni.

NOTA: SOLO ESTE RITUAL LO HACEN “LA SECTA SECRETA DE LOS HOMBRES COCODRILOS”

 La cual los hombres cocodrilos creen en la metamorfosis zoantropíca, convencidos de que en tiempos de sus antepasados se realizó un pacto, entre él Nfumu Mbuta, fundador del Clan y este animal, por el cual pueden transformarse en él y manipular su fuerza confines mágico.

Para los miembros de la sociedad secreta, Ndonga Kongo Tulendo, el cocodrilo, es sumamente sagrado y sólo puede ser comido en ceremonias rituales, donde se realiza una comunón vital mística con la fuerza totémica, es tabú bajo pena de muerte cazarlo o tocar cualquiera de las partes de su cuerpo.

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